Corriendo tras la comida, es allí donde parece comenzar la historia de lo que hoy llamamos deporte.

Hace millones de años, el hombre, con el fin simple de satisfacer su hambre, dio comienzo a dos de los grandes principios del desarrollo del rendimiento deportivo: la masa muscular fuerte, rápida, resistente y el rendimiento físico, puesto que luego de realizar largas caminatas con sus armas al hombro (una actividad aeróbica) encontraban a su alimento empaquetado en un gran mamut, y allí, entre todos, comenzaban la pelea por su porción (actividad anaeróbica).

De esta manera, entre huir, regresar, lanzar, saltar, y esconderse, el hombre fue desarrollando su masa muscular, sistema cardio-respiratorio, respuestas al stress, adrenalina y mucho más.

Se dio cuenta que además de comer y divertirse, cada vez era más fácil alcanzar su presa, y los responsables de esa mejoría eran los motores que los hacían correr, los músculos, esos aproximadamente 650 grupos de tejidos contraíbles que recubren nuestros huesos y le dan movimiento a el esqueleto, haciendo un dueto llamado Aparato Locomotor.

Al correr, los músculos que protegen, irrigan, y permiten el movimiento de nuestro cuerpo se activan, generalmente creemos que solo el cuádriceps, los isquiotibiales, las pantorrillas y algunos otros músculos de los miembros superiores trabajan.

Sin embargo, hay suficiente masa muscular en cada ser humano como para hacer que una persona nunca entrenada se convierta en un gran corredor, ya que desde la boca, con sus músculos colaboradores en la respiración, hasta el dedo hallux o gordo del pie (que aunque parece pequeño es proporcional al cuerpo) es quien sostiene el 25% del peso corporal, y más aún, es el propulsor de la zancada luego de recibir la energía cinética que proviene de la pantorrilla. Consecuente con lo anterior, presento a continuación una lista de algunos de los músculos más importantes en la carrera y su función; con ello cada entrenador puede analizar y programar movimientos que fortalezcan y por ende mejoren el running de sus atletas.

Como podemos observar, son muchos los músculos que participan en el movimiento deportivo de la carrera. Cada fase de ella deja ver de qué manera actúan, ya sea con participación principal, secundaria o estabilizadora, sin restar importancia a ninguno. Todos deben estar preparados para realizar su trabajo, y depende de los profesionales deportivos el desarrollar planes de entrenamiento que lleven a sus atletas a mejorar sus capacidades físicas, perfeccionando su técnica, ya que solo cuando sabemos cómo funciona nuestro cuerpo podemos potencializarlo.

Por: María Isabel Garcia
Entrenadora Functional Training Movement